REVISTA DE SAN SEBASTIAN AÑO 2026
En colaboración con la revista que se publica anualmente de la Hermandad de San Sebastián, nuestra cofrade Patricia, colabora con un texto que reproducimos a continuación.
NUESTRO PADRE JESÚS DEL SANTO SEPULCRO EN LA PROCESIÓN DE LA
COMARCA
Hace 25 años que pertenezco a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Santo
Sepulcro y el pasado 23 de abril tuve el privilegio de participar en la procesión de la
Comarca de Talavera de la Reina. Y digo privilegio porque no todo el mundo puede
asistir a la misma, y que una pequeña Cofradía como es la nuestra, sea invitada es
un enorme orgullo que no se puede desaprovechar, aunque sean muchos los
obstáculos que se planteen por delante.
Desde que empezamos a preparar nuestra asistencia, nada hacía presagiar que
aquella tarde la recordaríamos con tanto cariño, fe y Hermandad.
Y es que fueron
muchas las dificultades que se nos presentaron en el camino, desde el buscar
como trasladar nuestra imagen sin que sufriera ningún daño hasta un sinfín de
preparativos que hubo que hacer, pero que no fueron impedimento para nuestra
meta final. Incluso el tiempo parecía volverse en nuestra contra y todos los
pronósticos eran que llovería sin más remedio y no podríamos llevar a cabo lo que
habíamos preparado con tanta ilusión.
Pero no nos dejamos llevar por el desánimo
y seguimos adelante con mucho empeño. Y allí estaba nuestra imagen lista para
salir en procesión, gracias también en parte por la ayuda de mucha gente que nos
prestó su tiempo sin pedir nada a cambio.
Llego la tarde del domingo y el cielo azul nos acompañaba, el tiempo se puso de
nuestro lado. Los nervios empezaban a apoderarse de mí y seguro que de más de
uno de los que como yo estaban ansiosos de hacer su mejor estación de penitencia
ante los ojos de las personas que ya esperaban fuera.
Un pequeño susto antes de salir, pero nada que con calma no se pudiera
solucionar, y allí estábamos, saliendo por la puerta de la Colegial de Talavera,
portando nuestra imagen, llevando el paso y “bailando” nuestra imagen bajo los
aplausos de la gente que emocionada vivía la salida de cada uno de los pasos.
Llevé nuestra imagen todo el recorrido. Al igual que mis compañeros, y al contrario
de lo que pueda parecer, aquella tarde nuestros pasos cada vez se volvían más
firmes y coordinados y lejos de querer que alguien nos relevara de nuestra función,
cogíamos cada vez más fuerza y disfrutamos de cada momento.
Pudimos saborear el tiempo, la música que nos acompañaba, recuerdo como las
notas de la marcha “Esperanza de María” sonaron para hacernos sentir aún más,
para darnos energía, el cariño de nuestra gente y los ojos emocionados de todos
los talaveranos que con fe se acercaron a cada uno de los rincones por los que
transcurría el recorrido.
Y paso a paso llegamos de nuevo a la Colegial, la plaza del Pan seguía llena de
gente, lo habíamos conseguido, lo habíamos disfrutado y lejos de estar cansados
seguíamos con fuerza y más aún cuando la gente volvió a aplaudir y todos los
hermanos de las otras Cofradías que ya habían llegado antes de nosotros nos
aplaudían también y los gritos de ánimo sonaban en el patio del claustro de la
Colegial que ya nos acogía nuevamente.
Y después de esto sólo abrazos, lágrimas
y felicidad. Los hermanos Nazarenos de Talavera que nos ayudaron a llevar la
imagen y los cofrades de Belvís unidos bajo un mismo cometido, no había
distinción entre unos y otros solo hermandad, felicidad y orgullo de haber vivido
este gran momento. Hace años había asistido también como cofrade, a la misma procesión, pero no sé
si por mi juventud o por no estar tan involucrada en ella no pude saborear como se
debe este momento tan único.
Y así es como el 23 de Abril se convirtió en un día especial en la vida de todos
nosotros, por lo que viví en primera persona y por lo que me han hecho saber todas
las personas que estuvimos allí.
Desde esta pequeña vivencia os quiero animar a que nos acompañéis, a que viváis
la Semana Santa de una manera especial, desde dentro. Pertenecer a una
Hermandad es abrir la puerta a muchas vivencias, a forjar recuerdos y a conocer a
gente que de una manera u otra te acompañará en el camino.
Espero que este humilde relato os haga sentir un poquito lo que vivimos aquella
maravillosa tarde.
Patricia, Cofradía del Santo Sepulcro